Placas solares frente al aumento de la energía

Las instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo están experimentando un crecimiento espectacular desde finales de 2018, cuando se eliminó el «impuesto al sol» que gravaba la energía generada por paneles solares de más de 10 kW de potencia.

A la derogación de este peaje se suman la eliminación de barreras administrativas y la creación de incentivos a los que se suman ahora los fondos europeao. En 2021 se duplicó la cantidad de watts instalados en España con respecto al 2020 y la tendencia sigue en crecimiento. Sin embargo, España sigue por debajo de muchos países europeos en el mix de generación eléctrica (un 8,1% menos en 2021) respecto a otros países con muchas menos horas de sol como son Francia o Alemania. 

 

Instalación de paneles fotovoltaicos en el Hotel Can Rafel en Cervelló, España (Marzo 2022)

Las instalaciones para autoconsumo están en plena expansión en España. La potencia instalada logra casi duplicarse en 2021 y rompe la barrera del gigavatio al alcanzar los 1.151 megavatios (MW), tal y como revelan los cálculos de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA). Para comprender esta magnitud, podemos decir que equivale al abastecimiento de 495.120 viviendas (los hogares de las Islas Baleares).

Los cálculos toman 3.467 kWh de consumo medio por vivienda (dato del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía y la oficina estadística de la Unión Europea), así como una estimación conservadora de 1.500 horas equivalentes de sol, que podría ser más optimista. Considerando que el promedio de habitantes por hogar en 2021 es de 2,5 personas, estaríamos hablando del suministro anual de unas 1.237.813 personas. Es decir, algo más de la población de las Islas Baleares (1.219.000 habitantes según el último registro del INE).

Estos datos, sin embargo, no sólo incluyen instalaciones residenciales, sino que también contienen el autoconsumo industrial, de mayor peso pues supone más de un 70% de la potencia instalada el año pasado (898 MW).